Muchas veces escucho gente que me dice: “esto es una burbuja, no hay que comprar un departamento ahora porque cuando explote bajará el precio”. Pero esa percepción es incorrecta.
Básicamente, la explicación tiene que ver conque no hay crédito en Argentina. En EEEUU, así como en España y otras economías del mundo, el Real State entra en burbujas de precios altísimos con riesgo de explotar (lo que ha pasado este año en EEUU). Pero la razón de que esto suceda tiene que ver fundamentalmente con que la gran mayoría de las propiedades son compradas con plata ajena (del banco, es decir de la gente que la tiene depositada en el banco), entonces, cuando hay recesión o crisis económica y el sistema financiero entra en riesgo las propiedades se desploman en sus precios. Si los bancos dejan de dar créditos la gente no puede comprar más propiedades y quienes tienen un crédito no pueden pagarlo y tienen que vender sus inmuebles hipotecados por menor valor del que los habían comprado.
En Buenos Aires y en toda Argentina, quien compra una propiedad lo hace con su plata. Los créditos inmobiliarios llegan a menos del 1% de los compradores, financian solo un porcentaje de esas propiedades y se trata únicamente de unidades pequeñas. Esto genera varias consecuencias:
- Primero, que nadie tiene presión crediticia para vender. Por eso, en épocas de crisis o de economía recesiva (es decir, en épocas en que no hay mucha demanda de propiedades) los dueños de las mismas no las venden y en cambio esperan un mejor momento para hacerlo. No tienen la presión de un crédito para vender.
- En segundo lugar, existe un factor psicológico. Quién pagó una propiedad muy cara (dólar, tras dólar), no la venderá por menos que el precio al que la ha adquirido. Nadie está dispuesto a perder plata en una operación inmobiliaria. De por si, la operación inmobiliaria se trata de una inversión de poco riesgo (y menor rentabilidad en el corto plazo en consecuencia) y nadie está dispuesto a que en el largo plazo le signifique una pérdida de capital. Si el mercado no está dispuesto a pagar igual o más de lo que el dueño pagó hace unos años, éste esperará el momento oportuno para hacerlo, no la venderá por menos que su valor de compra. Sigue leyendo

