
La feria de arte que se celebra este fin de semana en el predio de La Rural está siendo un éxito total. Quien no fue aún puede hacerlo hoy domingo y mañana Lunes (de 13 a 22hs). Creo que es un espacio IMPERDIBLE. Una ocasión especial para ver todo lo que se está haciendo en nuestro país (y algo de nuestra región también) en materia de arte.
Al respecto de lo que van a encontrar allí, personalmente encontré este año una feria mucho más “amena”, en el sentido de que es mucho más estética o “clásica” (relativamente) a las de años anteriores. Me refiero con esto al hecho de que hay menos instalaciones, fotos, pinturas u objetos de arte puramente conceptual (sin un valor estético distintivo).
Teniendo en cuenta que ese tipo de obras (puramente conceptuales) son más difíciles de “digerir” por el público en general, este año las obras de la feria son bastante más “lindas”, habiendo mucho más pintura que objetos o que instalaciones (en comparación con años anteriores).
En este sentido, el debate de en torno a estos espacios es el que plantea el dilema que podríamos definir en algo así como: obras de vanguardias vs obras accesibles (en otros contextos, pasa lo mismo con Casa FOA, la exposición de Diseño y Decoración, o con Puro Diseño y otras ferias del estilo, que se debaten entre estas dos opciones…).
Las vanguardias tienen que ver con expresiones de lo que está por venir. Contienen mucha experimentación, mucho riesgo en si mismas y son más difícil de “entender” o disfrutar por parte de los visitantes. Sin embargo, aportan un elemento de exploración o ensayo tal vez más productivo para los artistas y para el mundo del arte en general.
Este año, en cambio, encontré en la feria más material del tipo “ya se probó y gustó”. Obviamente esto tiene absoluta relación con el aumento de ventas de la feria (véase este artículo de ADN Cultura). Esto también es bueno para el arte, ya que el buen negocio de las galerías (y en consecuencia de los artistas) moviliza el negocio del arte argentino.
La feria ArteBA venía siendo un lugar de vanguardia y experimentación para un público restringido que buscaba encontrarse con lo “último”. En cambio, ésta versión creo que ha definido el rumbo de esta feria como un espacio más “seguro” y accesible, presentando obras ya consagradas o en línea con estilos (también contemporáneos por su puesto) pero ya probados y bien recibidos por el público no especializado.



























