Conectando los puntos

La absurda rigidez de las reglas del fútbol

Mayo 5, 2008 · 1 comentario

Hace un tiempo escribí aquí sobre mi parecer al respecto de los cambios que deberían realizarse a las reglas del fútbol. Sin embargo hay uno de estos cambios que ya ni siquiera me parece una buena opción, sino que creo que es algo inevitable y urgente para salvar el fútbol.

Si alguno de mis lectores ha visto alguno de los resúmenes de las últimas tres fechas del torneo argentino, compartirá conmigo esta afirmación: 9 de cada 10 equipos (jugadores, técnicos, la hinchada ante todo y la misma dirigencia en algunos casos) terminan el partido en disconformidad con las medidas del árbitro, aduciendo que perdieron el partido culpa de sus errores (ya sea que les hayan “robado” los puntos o sostengan que el árbitro se equivocó). En muchos casos, estas diferencias han terminado en peleas entre los jugadores y en no pocos casos entre los hinchas.

Sin embargo, mientras en las canchas argentinas sigue muriendo gente (esto es realmente impresionante, morir en un espectáculo deportivo) y la violencia mantiene su nivel entre los jugadores, dirigentes y el público del fútbol en general, la dirigencia argentina continúa priorizando el “espectáculo” (¿se referirán al circo romano?) y negándose a sumar los recursos que la tecnología ofrece para la resolución de diferencias en el deporte. Prácticamente ya no existen deportes en el mundo (ahora yo no recuerdo ninguno aparte del fútbol) donde no se cuente con un monitor en el que un miembro del equipo arbitral observe las repeticiones y corrija a tiempo los errores arbitrales.

En este sentido hay varios métodos posibles: tenemos el ejemplo del Fútbol Americano, donde el árbitro tiene un audífono en el oído y va recibiendo constantemente información de sus asistentes que están frente a una pantalla que les pasa las jugadas en el mismo instante, cuantas veces sean necesarias y desde varios puntos diferentes. También existe el modelo del Rugby, donde se utiliza este recurso para las decisiones importantes, por ejemplo para ver si realmente apoyó la pelota y fue try, donde su mirada no alcanza, debajo de un grupo de jugadores. Finalmente, tenemos el ejemplo del Tenis, donde los propios jugadores tienen un número de veces permitidas para cuestionar un pique y pedir la repetición. Esto hace que no lo hagan constantemente, para no perder las oportunidades y utilizarlas realmente cuando estén seguros de que el fallo ha sido errado. En el caso del fútbol esto sería determinante: se terminarían las eternas protestas y “calenturas” de los jugadores y los hinchas por una supuesto decisión incorrecta. Sería tan fácil como pedir la repetición de la misma, minimizando así las discusiones posibles. Otorgándoles, por ejemplo, dos repeticiones por tiempo para cada equipo, se mantendría un nivel de dinamismo prácticamente igual al actual… y mayor aún, ya que desaparecerían los reclamos (porque solo lo harían cuando realmente creyeran que se trató de un error).

Pero al parecer el fútbol es tan “sagrado” que su dinamismo y su mística no pueden ser afectados por esos malditos ordenadores que “enfrían” el espectáculo… Por favor!!!! lo único que enfriarían son los ánimos de los jugadores, técnicos y barras que escuchan por la radio, consultan a la TV, o simplemente vieron que en realidad no ha sido gol, no ha sido penal o cualquier otra diferencia con la decisión arbitral y tienen que tolerar esa “injusticia” que en muchos casos les provoque la pérdida del partido. Como los niveles de tolerancia de todos estos actores del entorno del fútbol son casi nulos, estas injusticias terminan muchas veces en injusticias infinitamente mayores. Como la vida de alguna persona!

Categorías: Análisis y pensamientos
Etiquetado: , , , , ,

1 response so far ↓

  • liseth rebeca mamani // Julio 3, 2008 en 11:27 pm

    sggvrehb ejsjrjik oj5kkjs wqm2mnx6kkj 125nenb bjbhehfeihjskjnbnjajnnnwkhhbxdbbjqkokskrjjdhsebnr fhdjkmnnjankdjefnnjdjsjejn duejjjmsnn enjfejflncmdrnijxcnx iijefkrejtkrejtkrejtkrejtkrejktjrekjrkejtkrejtkerjkerjtkrejfn5kjjhndfierjtkljrfejwrfwjedkljekqjqkejkjerjkewwwwwwwwwwwwwwwwwwwwjfjrju5

Deja un comentario